Eras mi hermano, mi familia, el hombre que adoraba.
Quedar en medio de lo que parece ser una disputa romántica no era el mejor plan para la bienvenida de Stefano, más bien podría considerarse algo humillante por la cantidad de personas que pasan a nuestro alrededor y se quedan parados mirando la ira que parece brotar de mi hermano.
La tensión que no solo parece rodearnos a nosotros, sino a prácticamente todo el aeropuerto, se disipa abruptamente por un intento de mi hermano del llegar hasta donde estoy atravesando a Stefano por el lado izquierd