Laurel
Una brisa traviesa se paseó por las hojas de los árboles y me levantó los rizos que caían alrededor de mi cara. Esa frescura fugaz contrastaba con el calor del momento tenso.
Miré a Liadrek, quien confrontó a Draevor y, en el acto, me regañó a mí.
¡Insolente! ¿Quién se creía que era?
—Beta, que no se te olvide que te estás dirigiendo a tu alfa —le recordé, aguantando las ganas de darle un escarmiento.
Su mirada desafiante me confrontó al fin, pero fue tan intensa que me hizo titubear. L