Punto de vista de autor.
—¡Dante, por favor! —lloró Jane todavía acurrucada en el suelo. Sollozaba como una actriz en una telenovela.
Si había estado enojado antes, su pelea con Selene lo había llevado al límite. Sus palabras lo hirieron profundo, sobre todo porque sabía que eran verdad. Todo eso fue su culpa. Sí, Jane era una mujer imperdonablemente cruel, casi sin corazón, pero fue él quien la dejó quedarse incluso después de saber lo que ella era. Los agentes del orden habían acordado que er