Los cachorros van de compras.
Punto de vista de autor.
—Bueno, ¿qué dices?
Selene no podía creer lo que oía. Nunca imaginó que Dante aceptaría la derrota y mucho menos sin una larga batalla. Ahora se ofrecía a darle Romí, pero la idea de vivir con Dante otra vez era demasiado abrumadora para contemplarla, si incluso podía confiar en que él lo haría mantener su palabra.
—¿Por qué debería creer que realmente la dejarías ir? —indagó con sospecha.
—Porque quiero lo mejor para ella —respondió con voz suave—. Y yo soy lo suficie