La habitación estaba sumida en el silencio mientras los dos amantes se miraban fijamente.
-Agustin, está vez no te detengas dijo de pronto Mónica acercándose al pecho de Agustín de lado.
-Cariño estás segura? Tú...
Se que a pesar de todo te has controlado porque prometiste llevarlo con calma pero esa calma es la me consume lentamente cada noche, es una tortura continua la cual ha sido suficiente querido esposo, no quiero esperar más mi respiracion se vuelve pesada cada vez que te siento cer