El sin sabor de aquella tarde a Mónica le hizo recordar que tenía un motivo y una meta que cumplir así que sin pensarlo mucho puso manos a la obra ni bien regresaron a casa y concluyó con la venta de las acciones que tenía pospuesto por la que pagaron una cantidad considerable.
Los siguientes meses, Mónica se ocupó de algunos asuntos de los nuevos hoteles que iban a inaugurar en Cuidad Celeste como parte de sus obligaciones y también como ayuda que prometió hacia Agustín de esa forma los dos t