Punto de vista de Ninette
La sala se quedó en silencio absoluto después de la bomba que soltó Celeste. Dos líneas. Su prueba. Su bebé. El plan siempre fue este. Yo solo un cebo. Marco se tambaleó hacia atrás como si le hubieran disparado en el pecho. Sus ojos grises, esos mismos ojos que me habían follado el alma hace dos minutos, se llenaron de una rabia tan cruda que casi podía tocarla.
Pero yo… yo ya no tenía más lágrimas. Solo tenía fuego.
—Fuera —le dije a Damien y Celeste, la voz baja y p