Era un día cualquiera en esa mañana, el día que todo estudiante desea, “viernes”, no soy mucho de tomar café, pero ese día lo hice, termine mis actividades y la milagrosa hora de receso llego, mi compañera de clase Isis, le encantaba usar mi teléfono para tomar fotos y más a ella misma - gracias a ella tuve una ligera obsesión con estar tomando fotos la mitad de mi cara –
Yo estaba caminado atrás de ella, íbamos a sentarnos en nuestra banca de costumbre, pero en ese trayecto me tomo una foto, l