Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstaba temblando y ni siquiera hacía frío. Era el hecho de que me estaba yendo, que lo estaba dejando todo. No me había detenido un segundo a pensarlo, estaba segura y ahora no era que lo dudara. Pero estaba abrumada por la grandeza de mi decisión.
Amaba esta ciudad, lo amaba todo, pero quería a Tomas más que eso.
Cuando lo miré mi corazón se sacudió, tenía ojeras al igual que yo, pero sus ojos se veían







