Dos días después…
— Tengo que ir a organizar algunas cosas y saber que demonios paso en la clínica – dijo Konstabntin en voz baja ya que era muy temprano.
— Está bien, yo me quedaré con ella – afirmó Alina.
— No le quites el ojo de encima, esto no debe llegar a oídos de mayores, nadie debe saber que mi madre está aquí.
— Amor – tomó sus manos – Estará bien, yo no la dejaré sola, estaremos bien.
— Lo siento, es que todo esto…
— Hey, mírame – acaricio su mejilla – Estaré bien con mi suegra – Kon