Tener a los Peraya en la casa me tenía nervioso, aún no puedo confiar en ellos, sin embargo Edie los trataba como si los conociera de toda la vida. Por quién más me preocupaba era Jean, conozco su temperamento, y si perdiera la paciencia con Edie esto se volvería en una guerra sanguinaria. Mis hombres estaban pendientes de cada movimiento que realizaban, parecía que leían mis pensamientos y agradecía que cuidarán de Edie hasta en lo más mínimo.
El banquete que Edie ordenó se realizó en el jardí