Despertar de un mal sueño y no encontrar a Eric a mi lado era para caer en llanto de inmediato. Sentado en la cama acariciaba mi vientre con lágrimas en mis ojos.
— Cómo pude soñar que no los tenía! ¡Boris! — Gritaba suplicando y este no venía a mi auxilio. Eric debió de haber salido de nuevo y deja aquí solo! — Boris! — grito de nuevo y la puerta es abierta por él con una charola en la mano.
— Señor Edie, está bien? — Me pregunta preocupado.
— Quiero a Eric!
— El señor Eric está en el despacho