En verdad el alcohol comenzaba a relajarme incluso más de lo que debería. Conversar con este hombre como si las cosas estuvieran bien solo podía ser producto de esa bebida.
— Te quiero a mi lado.
— Quieres que trabaje para ti? No te serviría como un matón.
— Sigues sin entender? No estoy interesado en ser mentor tuyo, te quiero a ti, conmigo.
— Yo-- yo nunca. — Edie que estás haciendo? ¡Debo dejar de beber!
— Tú nunca qué? — Pregunta acercándose más haciendo que un cosquilleo paseara por mi cue