Resopló. Esto le estaba dando dolor de cabeza. Era mejor dejar las cosas ahí o se pondrían más peligrosas de lo que estaban ya. Y lo más seguro es que terminara cediendo. Su negación después de todo era un capricho impuesto a él mismo.
Hizo el intento de levantarse, pero...
-No- la voz de Aidan fue contundente y su mirada decidida.
-¿No qué?-
-Lo haré- él lo agarró de los hombros utilizando toda su fuerza sujetándolo en el lugar para que ni pensara que podía irse sin más.
Eso hizo que el alfa s