Aidan sabía que estaba jugando sucio.
Pero no era su culpa. Lucian no acababa de poner de su parte por lo que él había tenido que usar algunos métodos efectivos para lograr lo que quería. En eso, estaba desorientar al alfa con sus feromonas.
No era normal que un lobo las usara y menos alguien tan joven como él, pero su madre le había enseñado como podía doblegar y dada su fuerte naturaleza eran más fuertes de lo estimado. Además, había un punto que no le había contado ni siquiera a sus padres y