-Aidan-
-Aidan-
-¿Quién me llama?-
-Yo
-¿Quién eres?-
-Alguien que te ha buscado por mucho tiempo-
-¿Por qué me buscas?-
-Porque te necesito-
-¿Por qué me necesitas?-
-...-
Aidan abrió sus ojos de golpe. Frío, mucho frío. No podía moverse. Todo estaba oscuro a su alrededor. ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Mucho? ¿Poco? No lo sabía, pero de algo estaba seguro. Todavía no era tiempo de despertar. Su interior era todavía un total caos. El fuego en su pecho era abrasador haciendo que lágrimas corrier