Lucian caminaba lentamente llevando el lobo adolescente en sus brazos. Pocas veces en su vida había temblado tanto como ahora. La saliva en su boca difícilmente pasaba por su garganta y cada vez que el recuerdo de lo que había hecho le cruzaba por la mente los síntomas se hacían peores. Obviaba la reacción fisiológica de su cuerpo de querer apretar más al cachorro contra él y darle protección. Si solo no lo hubiera mordido no sería tan fuerte.
Un alfa siempre tenía un alto instinto de cuidar a