El nombrado pestañeó, claro que lo ayudaría… si supiera como, lo que no era el caso. Él se encontraba igual de angustiado y frustrado al ver al pequeño cachorro sufriendo rodeado de aquellas llamas, mucho más grandes que él. Un grito agudo proveniente de precisamente Aidan hizo que todos lo miraran, estaba cada vez más encogido dentro del círculo del fuego que cada vez se hacía más fuerte.
-Aidaaaan- los alfas gemelos tuvieron que aguantar por cada brazo al lobo que casi se lanzaba directo a su