El plan inicial era que él, siendo el alfa consciente, haría a su lobo volverse loco y follarlo hasta que él perdiera la cabeza por completo, no que él le estuviera haciendo perder la cabeza a él. Lucian tenía cada músculo de su cuerpo tenso y se marcaban en sus brazos y pechos las venas, su erección palpitaba tan dolorosa que juraba que estaba de un peligroso rojo y más grande que lo que él la recordaba, y el maldito de su lobo solo seguía jugando con él. Llevándolo a la puerta de la locura pa