-Espera Ah... aquí no-
-Ya estamos a esta altura, así que qué importa el lugar- un gemido grave se escuchó.
-Pero estamos en pleno pasillo. Y si nos ven-
-Ahuyenté a todos con mi olor. Déjate llevar mi reina-
-Dante- Lukyan protestó tensándose contra él.
El alfa lo tenía contra la pared, sus piernas enrolladas alrededor de su cintura, con el pantalón enrollado en un tobillo, mientras lo penetraba profundamente.
-Si mis hijos nos atrapan te voy a castigar duramente- él apretaba la camisa entre s