CHIARA :
Pasados los dos días me encuentro desayunando, mientras mi lobo arregla unos asuntos con los guerreros para partir.
– He llegado mi señora.
Escucho la voz de Zeus y volteo a mirarlo, para verlo transformado en humano y la cara algo roja.
Alzo las cejas con una sonrisa.
– Mmm, veo que no has perdido el tiempo pequeño cachorro… Dime ¿Te gustó?
Zeus baja la cabeza avergonzado.
– Mi señora yo…
No dejo que termine y lo interrumpo.
– No hace falta que contestes… pero quiero que sepas