CHIARA :
Lentamente abro los ojos, hasta acostumbrarme a la luz de la blanca habitación de dónde me encuebtro.
Intento levantarme, pero la voz de mi lo lobo me detiene.
– Espera... Aún no puedes esforzarte.
Dice entrando por la puerta de la habitación y me acomoda en la cama con mucha delicadeza.
Tomo sus manos entre las mías y con nervios hablo.
– Asher... Mis bebes...
No termino de hablar cuándo una hermosa hada entra con una sonrisa.
– Me alegras que hayas despertado Chiara, tu lobo empezaba