ASHER :
Al terminar la gran batalla estaba loco por ir hacía mí mujer, pero estos lobos no me dan tregua.
– Oye hermano, quita esa cara de amargado la vas a ver en la fiesta, no te mortifiques tanto.
Dice mi hermana burlándose de mí.
– No molestes Alina.
Hablo mientras frunzo el ceño y me dirijo al grupo de lobos que hablaban de temas que no me interesan.
– Señores fue un placer hablar con ustedes, pero es hora de irme... Los espero en la fiesta.
Digo de forma seria.
– Los veremos allá gran alf