Mundo ficciónIniciar sesiónPor la noche es cuando tengo más tiempo de pensar. Su casa tiene dos habitaciones pero estamos en la suya y cuando se tumba a mi lado y el colchón se hunde, me deslizo hasta quedar pegada a él. Siento como sus dedos me acarician el costado y doy media vuelta para mirarlo. En la noche, tumbados en su cama, Killian es oscurso y misterioso, y muy guapo.
—No quiero volver a la mansión.
—No vas a volver allí.
—Pero dijiste...
—No importa. No vas a volver.
—¿Y si







