Esa tarde Madelyn no tenía ánimos de regresar a casa, texteo un mensaje a Dylan de donde se encontraba.
Tenía tiempo que no visitaba un centro y al verlo ahora podía disfrutarlo más, una tienda de ropa para bebés capto su atención se adentró y observó a detalle cada prenda que había en ella.
—¡Señora Miller!, ¿como puede venir sin averme invitado?,eso es ser egoísta— dijo Leila haciendo que Madelyn soltara un grito.
—¡Leila!…¿tú también pudiste invitarme? — dijo ella girándose para avanzar sinti