El doctor se dirigió a donde permanecían los dos hombres solos,—Señor Presley, Presidente Miller,la joven señora está bien, solo son algunos moretones, pero nada grave de lo que deberían preocuparse—explicó el doctor, al mirarlos pudo notar la preocupación que había en ellos,—La habitación es la número 230, pueden ir con ella si gustan—dijo el doctor, pero antes de que pudiera decir otra cosa, solo miró la espalda de los hombres perderse entre el pasillo.
Dylan empujó suavemente la puerta para