Yadir golpeó la ventana del auto un par de veces, acercó su rostro asta pegarlo al vidrio y volvió a tocar,—Vamos señora Miller no tema, no pienso hacer nada malo, solo baje los vidrios y charlemos, ¡tengo algunas propuestas que podrían interesarle!—dijo Yadir con voz sutil.
Madelyn miró un par de veces más en dirección a la tienda, pero no pudo ver a Dylan por ningún lado, sentía su corazón cada vez más agitado, y tampoco se atrevió a responder.
Yadir sonrió de lado, sacó su móvil y reproduci