Jamás en mi vida había estado más cerca del cielo que en ese momento.
Mis ojos se cerraron cuando los labios rosados y gruesos de Emrys se encontraron con los míos de una forma apresurada. El olor a cedro y la lluvia abrazaron mi cuerpo. La respiración de ambos aumentó mientras el cosquilleo bailaba sobre nuestros labios y las chispas recorrían mi cuerpo. Mi cabeza se deshizo de todos los pensamientos.
Fue como si el tiempo se hubiera detenido y todo lo que me había llevado a este momento se h