“Así que...”, habló Ostana, con la boca llena de pizza. Laker le colocó el brazo por encima de los hombros mientras ocupaban el sofá adyacente de color esmeralda oscuro. “¿Qué hacen exactamente?”.
“Nuestro trabajo”, bromeó Laker con una sonrisa de satisfacción en los labios, mientras que yo miraba desde donde estaba sentada en el taburete y Emrys buscaba algo para beber en la nevera. Ostana se rio y golpeó juguetonamente el hombro de su pareja. “Bueno, quiero decir que estamos a cargo del ejérc