CAPÍTULO 93: AMENAZA CUMPLIDA
Savannah
El latido de mi corazón es un tambor en mi pecho, tan rápido y fuerte que parece que va a reventar. Mi pierna sangra sin cesar, la herida abierta arde como si estuviera en llamas. Con las manos temblorosas, arranco un trozo de mi camisa y lo amarro alrededor de la pierna, creando un torniquete improvisado. El dolor es tan intenso que mis labios se separan en un grito ahogado, pero me obligo a apretarlos. No puedo permitirme hacer ruido ahora.
Me escondo en