CAPÍTULO 59: NO TODO ES PERFECTO
Savannah
Unos días después…
El sol de la tarde entra por las ventanas de la cocina, iluminando el espacio con un resplandor cálido mientras el olor a pan recién horneado llena el aire. Helen trabaja con destreza amasando masa, mientras yo intento seguir sus instrucciones. Mis manos están cubiertas de harina, y mi cabello, recogido en un moño alto, tiene un mechón rebelde que insiste en caerme en la cara.
—No lo estás presionando lo suficiente —dice Helen con un