CAPÍTULO 38: SÉ MÍA PRONTO
Savannah
El agua gotea de mi cabello y resbala por mi rostro, pero apenas lo noto. La distancia entre nosotros es mínima, y Logan me sostiene de la cintura, sus dedos se sienten cálidos y firmes a pesar del agua fría que nos rodea. El silencio entre nosotros es denso, y el aire se siente cargado de algo que no puedo nombrar pero que late en mi pecho como un tambor. Me siento atrapada en un déjà vu, un recuerdo que me transporta a otra noche, en otro lugar, donde el de