Laura notó la tensión entre Alexander y Camila; no habían estado así en el hospital cuando fueron a visitarlos.
Miró a Alexander y a Gabby.
—Esta comida no será tan sofisticada como la que tienen en su mansión, pero hice lo mejor que pude.
Alexander le sonrió con calidez.
—Está deliciosa. Siempre es agradable probar algo nuevo, especialmente si lo cocina una madre.
Laura sonrió complacida.
Camila lo observó en silencio, aliviada de que, pese a su enojo, él fuera amable con sus padre