46.
ASHER
Él taxi apenas se detiene frente a la entrada principal del hotel cuando escucho la respiración pausada de Megan a mi lado.
Giro la cabeza.
Está completamente dormida.
Su cabeza descansa contra la ventanilla, algunos mechones de cabello cubren parcialmente su rostro y el leve balanceo del vehículo hace que se acomode todavía más sobre el asiento. El rubor que el alcohol dejó en sus mejillas le da un aspecto mucho más joven, casi como la chica que conocí años atrás, aquella que era capaz