31.
MEGAN
Ha pasado un mes.
Treinta días exactos desde que convertimos esta casa en un territorio dividido por fronteras invisibles. Treinta días desde que decidimos que lo más sensato era convertirnos en desconocidos que comparten un mismo techo y un mismo futuro… pero no la misma vida.
Vivimos como si estuviéramos infectados.
Como si cualquier roce pudiera contagiarnos algo peligroso.
Yo uso la cocina cuando sé que él está en la oficina. Él baja cuando escucha que mi puerta se cierra. Si por err