22.
MEGAN
La puerta se cierra detrás de él con un sonido firme, definitivo.
Asher ni siquiera duda al despedirse. Toma su chaqueta, revisa su reloj, me dice que volverá antes de las siete y que si necesito algo puedo llamar al administrador. Todo práctico. Todo medido.
Y de pronto el apartamento queda en silencio.
Un silencio distinto al de mi antiguo hogar. Este es más amplio, más frío. Camino lentamente por la sala, sintiendo el eco leve de mis pasos sobre el suelo pulido. La luz de la mañana e