Andros entró a la habitación y Alos se apartó un poco en sus manos tenía un plato de vidrio blanco con unos panes de jamón había algo extrañó en su mirada se veía triste.
—Gracias—dije al tomarlo
Él sonríe sin ganas, Alos le cuenta lo que sucedió en mi pesadilla pero cuando le iba a mostrar la quemadura del pie ya había desaparecido.
—Te recuperas rápido, eso es bueno—Andros mira a Alos pero no dice nada y se sale de la habitación.
—Andros está raro.
Alos me ve con ceño fruncido
—Esta enamorado