Capítulo 49. ¡No somos diferentes!
Brooke no quería despertar, si este era un sueño. Era el mejor de todos, se sentía tan bien, tan completo, tan lleno que, podía sentir los alocados latidos de su corazón. La calidez del cuerpo que lo sostenía lo envolvía de una manera que jamás creyó posible.
Se sentía como si todas sus heridas finalmente se cerraran y las cicatrices fueran desapareciendo, dejando en su lugar calidez, paz y tranquilidad.
¿Podía confiarse de ese sentimiento? Deseaba con todo su corazón que sí.
—Despierta, bello