Capítulo 35. Estoy aquí, contigo
Brooke sonrió, mientras tomaba la botella de agua que Richard había dejado sobre la mesa de centro, la destapó y bebió un trago, era una muestra de que confiaba en él.
—No bromees conmigo de esa manera, no creo que haya un lugar para mí en la estación de policía, ni siquiera puedo usar un arma. ¿Esperas que te sirva café todas las mañanas? —preguntó, colocando la tapa a la boca de la botella y dejándola en su sitio.
—Me agrada la idea de tenerte cerca todo el día…, sin embargo, espero encontrar