Capítulo 43: La calidez de una cena familiar.
Salí de darme un baño, no traje más que dos cambios de ropa. Por suerte, la esposa de Aless me prestó algo de ropa que es de él. Espero que no se moleste cuando me vea con ella.
Ni siquiera sé cómo dirigirme a esta familia, así que me quedé encerrado en la habitación. Tal vez salga cuando llegue Aless. Pero antes de darme cuenta, una de las jovencitas entró sin tocar.
—Hermano mayor, baja a comer —dijo la joven, Leonor. —Dice mi madre que ha preparado algo delicioso, pero no sabemos cuál es tu