Capítulo 15: Un niño sincero y sus sentimientos enfrentados.
—Vas a ser un gran doctor, mi amor —el abuelo me abrazó con ternura y una sonrisa orgullosa en su rostro.
Sus arrugas parecían contar historias de años de experiencia y sabiduría.
—¿Abuelito, te sientes malito? —pregunté con preocupación al ver cómo se tambaleaba ligeramente.
—Si, creo que el viaje en tren me cansó un poco. Terminemos de comer y nos vamos a dormir un rato, ¿te parece?
Asentí con tristeza, sintiendo que mi abuelo no estaba bien.
Juntos, seguimos disfrutando de nuestra comida