El tiempo pasaba y con él también pasaba más el nervio en mi cuerpo. Era la primera vez que me sucedía algo como esto, lo consideraba como un evento súper único.
Se trata nada más y nada menos que el chico que me ha gustado desde la infancia, esos chicos que solo en las revistas de Playboy los podré ver. Hoy vendría por mi y ya me imagino cómo estarán mis vecinas cuando venga por mi.
Así fue, sin más espera me terminé de alistar para esperar a mi príncipe azul. Aunque pensándolo bien, en este