Las lágrimas salen de mis ojos sin entender por qué, me duele el corazón como si algo lo apretara.
La culpa me invade cuando pienso en lo que le he dicho y en lo que debería haber sentido. Es cierto que me secuestra y nada justificará sus golpes, etc., todavía no puedo evitar sentirme mal.
Eres demasiado bueno para tu propio bien...
Hay mucho que asimilar empezando por ser la —reencarnación— de Carmen, todavía no estoy convencida de que sea tan cierto, pero es algo que podré asimilar, investiga