El reloj seguía avanzando hasta que dio las ocho, seguía dando vueltas en la cama intentando conciliar el sueño, pero no estaba funcionando para nada. Mis compañeros ya se han ido y papá está muy cansado, nunca pensé que la soledad en mi propia casa me haría mucho daño.
Salí de la cama muy aburrida, tomé el celular y salí por la ventana escalando hasta el tejado como los viejos tiempo. Había olvidado cómo se sentía la sensación de estar sentada acá, mira el oscuridad del bosque hasta donde la l