—¡Matt, tú y Emilia sí que saben cómo dar un buen espectáculo!. Me reí mucho por las expresiones de odio que tus ex amantes le soltaban a mi dulce amiga, estaban ardidas todas. Si Emilia no tenía enemigos, ahora tendrá de sobra. —Oliver no sé equivocaba, Emilia se había convertido en no solo la envidia de la ciudad, sino también en la mujer más odiada por muchas de las que fueron amantes de Matthew.
—A ella le encantó saber que le tenían envidia, disfrutó mucho ver cómo todas la asesinaban con