Flor Pérez
Luego de unos minutos en el auto, siento que el alcohol comienza a marearme. Trato de parecer lo más tranquila posible, pero debo reconocer que tomar mezcal no es una de las cosas que sepa hacer.
Siento mis mejillas, arder, siento mi cuerpo caliente, siento sueño, poco a poco voy cerrando los ojos. Luego de lo que me pareció un largo camino, Michael me despierta y, cuando lo hago, puedo escuchar cómo las olas del mar chocan con la orilla de la playa.
Despierto algo aturdida, bajó del