La voz del dolor.

Litzy no podía quitar la mirada de sobre Mónic, estaban sentadas una junta a la otra en completo silencio, ambas encadenadas de pies y manos sobre una pequeña cama. Jhon las había dejado allí por petición de Mónic quien ahora parecía estar adquiriendo un poder casi sobre natural sobre el hombre.

— No puedo creer que le pidieras que me matara — hablo finalmente Litzy, interrumpiendo el incómodo silencio que se había cernido entre las dos. Sus ojos estaban rojos de tanto llorar presa del pánico p
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP