Mónic se mantenía en absoluto silencio, llevaba dos días sin pronunciar palabra alguna, no discutía, no peleaba ni soltaba frases ingeniosas contra Jhon, habían pasando ya dos días desde la primera vez que la había tocado y ahora lo hacía cada vez que le daba la gana... aunque para ser sincero comenzaba a aburrirse de la sumisión de la chica.
Desde que la había conocido no existía un momento en que ella dejara de pelear y ahora era como si los ratones le hubieran comido la lengua.
— ¿No tienes