AIDEN
El sonido de la puerta de la habitación principal volviéndose a cerrar tras el paso de los Alfas dejó un silencio denso y espeso en la planta baja de la residencia central.
Mientras la guardia se retiraba discretamente hacia el patio de armas siguiendo las órdenes de Sophy, los demás nos quedamos recogiendo los documentos sobre la gran mesa de roble. La atmósfera del comedor aún guardaba la vibración pesada, casi eléctrica, que nuestros Alfas dejaban a su paso cada vez que el apareamiento