El Coronel llevó a la madre de su hijo hasta la que había sido su oficina sin decir una sola palabra. Sabía que la mujer estaba enojada por algo y aunque se preocupaba por ella y quería preguntar que le pasaba, no lo haría. Al menos no directamente.
-¿Qué haces aquí?—preguntó fingiendo molestia.
-¿En serio creíste que dejaría a mi hijo contigo sin supervisión?
A veces eran sorprendentes las formas tan similares en que pensaban, ambos habían puesto a gente a espiar a su hijo, pero cada uno por